La guerra contra el narcotráfico en México ha durado desde dos mil seis, cuando el presidente Felipe Calderón mandó a seis mil quinientos soldados a terminar la violencia causado por el tráfico de las drogas. Desde entonces, la guerra contra el ejército de México y los traficantes de las drogas se ha intensificado. Ha habido muchas fatalidades en ambos lados del conflicto. Afortunadamente, uno de los carteles ha sufrido un golpe grave. Operando de Matamoros, Tamaulipas, El Cártel de Golfo es conocido particularmente por su uso de violencia. El Cártel perdió su líder en un tiroteo contra unos agentes del cartel y fuerzas mexicanas de seguridades.
Antonio Ezequiel Cardenas Guillen se hizo el jefe del Cártel de Golfo cuando su hermano fue capturado y mandado a los Estados Unidos para que pueda servir su sentencia. Lo apodaron “Tony Tormenta” porque él prefiere torturar a sus enemigas. Ayer, ciento y cincuenta infantes de marina lanzaron un ataque contra el Cártel del Golfo en Matamoros, Tamaulipas. Llevaron varias horas luchando contra el Cártel, y poco después, se fue dado a conocer que Guillen había sido disparado y matado. Con la muerte del hombre peligroso, los esfuerzos por las fuerzas armadas mexicanas han tenido éxito con dañar los carteles y están más cerca a terminar la violencia en México.